Los emigrantes vivimos navegando entre culturas...



Hablando se entiende la gente...o eso creía yo antes de venir a Alemania. Tendemos a pensar que conocer un idioma, dominar su gramática y vocabulario nos prepara para la vida en el país, ¡si todo fuera tan fácil!

Diez años después de aterrizar en Múnich miro atrás al camino recorrido hasta ahora. Han sido muchos buenos y no tan buenos momentos, pero principalmente un aprendizaje sobre quién soy, de dónde vengo y a dónde voy.

Quiero ser el puente entre ambas culturas, hispana y alemana. Por un lado para que las que llevamos tiempo aquí sigamos en contacto con nuestra lengua materna y cultura, por otro, para que las recién llegadas conozcan su nuevo entorno, puedan orientarse y aprovechar las oportunidades que Alemania ofrece a nivel personal y profesional.